23
Mié, Ago

7 hábitos cotidianos que dañan nuestra salud

Salud
Typography

A menudo, sin nosotros saberlo, tenemos adoptados una serie de costumbres que dañan nuestra salud de manera indudable.

A menudo, sin nosotros saberlo, tenemos adoptados una serie de costumbres que dañan nuestra salud de manera indudable.

Presta atención a estos hábitos porque, quizá no lo sepas, pero pueden ser los que te están impidiendo encontrarte bien y sentirte pleno.

Siempre es difícil eliminar los malos hábitos, y lo es más aún quitar aquellos que erróneamente creemos que son saludables.

Sin embargo, corremos el riesgo de dañar nuestro organismo. Por eso te recomendamos que tomes nota y procures evitarlos a partir de ahora.

Notarás la diferencia y son pequeñas cosas que puedes cambiar fácilmente si te lo propones.

Solo así conseguirás cuidarte un poco más.

1. Cerrar la boca y tapar la nariz durante un estornudo

Un gesto tan sencillo como cerrar la boca y tapar la nariz durante un estornudo es de lo más simple pero también dañino para nuestra salud, por lo que habrá que tener mucho cuidado al respecto.

Al hacer este gesto tan común aumentamos fuertemente la presión intracraneal.
La circulación cerebral se interrumpe y se comprimen los vasos sanguíneos y los tejidos nerviosos.
Esto puede acabar derivando en dolores de cabeza, daños a los vasos sanguíneos e incluso problemas con los oídos.
2. Cuidado con el perfume
El perfume lleva componentes sintéticos que no se conocen con precisión, por lo que lo mejor es optar por determinados productos naturales.

Quizá la mejor alternativa para ello sea, de manera indudable, comprar aceites esenciales orgánicos o usar perfume en un espacio bien ventilado.

3. No guardes alimentos en recipientes de plástico

Intenta no preservar tus alimentos en recipientes de plástico. Este tipo de artículos contiene sustancias químicas como ftalatos y bisfenol para que el plástico conserve su flexibilidad.

En el caso de que conserves los alimentos en los contenedores durante mucho tiempo, pueden absorber estas sustancias y afectar la salud y el funcionamiento del sistema endocrino.

Además, en el caso de que optes por calentar la comida en estos recipientes de plástico en el microondas, acelerarás este proceso.
Por ello lo más recomendable es usar recipientes de materiales neutros como el vidrio, el acero inoxidable o la cerámica.
En el caso de que notes rasguños u otros daños, es mejor sustituir el recipiente por otro.
4. Cepillarse los dientes después de comer
Por supuesto hay que cepillarse los dientes después de comer, pero no nada más comer. Es mejor que pasen unos treinta minutos tras realizar la comida.


¿El motivo? Hay determinados alimentos y bebidas, sobre todo las ácidas, que afectan el esmalte dental y la capa debajo del esmalte, conocida como dentina.

La fricción del cepillo dental empuja el ácido más cerca de la dentina, lo que puede provocar la destrucción del esmalte dental e hipersensibilidad.

5. Usar jabón antibacteriano de manera continuada

En la piel viven muchas bacterias saludables que protegen el organismo. Sin embargo, si usas jabón antibacteriano demasiado seguido, esterilizas sus funciones.

Así, tú mismo puedes acabar dando entrada a las bacterias peligrosas, porque algunas tienen inmunidad hacia los componentes desinfectantes.

Los dermatólogos aconsejan usar jabón antibacteriano en caso de cortaduras, raspones y arañazos, pero no a diario.

6. Usar pantalones demasiado apretados
Usar pantalones demasiado apretados puede acabar dañando las terminaciones nerviosas de la piel. Estos problemas en el sistema nervioso acaban provocando una sensación de incomodidad.

Además, empeora la circulación del aire, y en el área de las caderas aparece la sensación de escozor y hormigueo.
Como resultado, muchas veces se entumecen las piernas, con lo que ello conlleva.
Opta por pantalones algo más holgados.

7. El zumo recién exprimido no siempre es bueno para la salud

No todos los zumos recién exprimidos son buenos para la salud. Recuerda que, como con todo, solo son recomendables en cantidades pequeñas.

En caso de padecer determinadas enfermedades ciertos zumos incluso pueden ser perjudiciales para el organismo.

Por ejemplo, los zumos más ácidos, como el de manzana, limón o arándano, no se recomiendan en caso de padecer úlcera gástrica.
El zumo de uvas, debido a su alto contenido calórico y el exceso de glucosa, no es bueno en caso de diabetes y sobrepeso.
Además hay que recordar que los zumos pueden contener alérgenos. Así, siempre se recomienda consumirlos en su justa medida.

Fuente: Mejor Con Salud

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS

AGRODOSA

Adminisiones oct

Wind Ban300x250 1

LOGO OFICIAL 200x200